Federer, histórico tetracampeón Antonio Aparicio Sunday, 9 de September, 2007
Roger Federer (1º) no tiene quien le tosa en Flushing Meadows. El insaciable suizo abrazó su cuarto cetro consecutivo en el Abierto de Estados Unidos, una gesta sin precedentes en la era “open”, tras desquiciar con su infalibilidad y sus reacciones puntuales de campeón (y van… ni se sabe) al serbio Novak Djokovic (3º). El marcador, ajustado pero concluyente: 7-6 (4), 7-6 (2) y 6-4, en 2 horas y 26 minutos de partido. Los récords siguen cayendo como fruta madura del lado de Federer: 12º título de Grand Slam (ya a la par con Roy Emerson, y con los 14 del recordman Pete Sampras al alcance de la mano) en su 10ª final consecutiva en un “grande”; cuarto año seguido que conquista Wimbledon y el US Open de una tacada; sólo 6 derrotas en lo que va de temporada… Con su cuarto entorchado en Nueva York, además de mejorar lo logrado por John McEnroe e Ivan Lendl (ganaron tres seguidos), se sitúa a un paso de los 5 triunfos en total logrados por Jimmy Connors y Pete Sampras. Uno de sus escasos cuatro verdugos este año (y el único en pista dura junto al argentino Guillermo Cañas) era, precisamente, su rival de este domingo. Federer había vencido a Djokovic en sus cuatro primeros duelos, pero el emergente veinteañero serbio, ganador de 4 títulos esta temporada y que disputaba su primera final en un Grand Slam, se había llevado la palma en el choque más reciente: la final del Masters Series de Montreal: 7-6 (2), 2-6 y 7-6 (2). La infalibilidad del “jefe” En aquel partido canadiense, el nº 1 mundial dejó escapar dos tie-breaks, algo a lo que no acostumbra. De hecho, en su choque de cuartos contra Andy Roddick (5º), ya había ganado las dos primeras mangas en el desempate; y hoy, en otro partido igualado, volvió a hacerle la misma jugada a Djokovic. El semifinalista en Roland Garros y Wimbledon no fue muy inferior al helvético ni al saque ni al resto, pero desentonó especialmente en los momentos clave. Léase sus 7 bolas de set desperdiciadas (5 en la primera manga y 2 en la segunda), o su 0-40 no aprovechado en la tercera. Federer, en cambio, materializó sus solitarios break-points del primer y del segundo parcial, y 1 de los 3 de que dispuso en el tercero. En la primera manga, todo transcurrió sin sobresaltos hasta el 5-5 (no ya sin bolas de break, sino sin “deuces” siquiera). Inopinadamente, Federer encadenó tres derechas fuera casi seguidas, para conceder los dos primeros puntos de break del partido y –con el tercer error– consumar el quiebre (5-6). Sin embargo, esos rasgos de “humanidad” del suizo se los trasladó de inmediato a su más inexperto rival. Así, Djokovic vio cómo el de Basilea le levantaba hasta cinco bolas de set (incluido un 40-0) y, a la primera amenaza de break, regaló su saque con una doble falta (6-6). En el desempate, el serbio volvió a quemar sus naves tras disponer de un “mini-break” (2-3); primero, encajando cuatro puntos seguidos (6-3), y a la postre, entregando la manga… con otra doble falta (la 5ª en ese parcial, por 7 en total). La historia se repite
Pero Djokovic tenía aún mucha guerra que dar. En el segundo set, el de Belgrado volvió a cobrar ventaja en el cuarto juego, tras aprovechar su segunda ocasión de break con un passing a los pies de Federer (1-3). “Nole” empezó a gustarse, apuntándose su saque en blanco (1-4) e intentando torear al suizo con algunas dejadas (una de ellas, culminada con un bonito globo muy aplaudido por el público de la Arthur Ashe). Pero “Mr Perfect” se puso el mono de trabajo para capear el temporal (2-4) y, tras pisar el acelerador, igualó el parcial con dos juegos seguidos en blanco (4-4). Con 5-6 para Djokovic y 15-40, la historia se repitió: otras dos pelotas de set al limbo (tras un “ace” de Federer y una derecha que el “Ojo de Halcón” dictaminó larga… por un milímetro). Esta vez, el suizo no dio ninguna opción en la muerte súbita: sacó de forma inapelable en todo momento y remató la faena con un gran passing de revés paralelo. Igualdad ficticia La tercera y definitiva manga mantuvo una tónica similar; es decir, de igualdad engañosa. Con 2-2, Federer (11 “aces” en total, por 5 de “Nole”) levantó un 0-40 con cinco puntos seguidos (incluido otro desencuentro del serbio con la tecnología arbitral a tiempo parcial, y un saque directo como colofón). En el resto del set, Djokovic sólo se anotó otros dos puntos al resto y, aunque compartió con el suizo algunos de los intercambios más bonitos de la final, también bajó sensiblemente su efectividad en la red. Demasiadas facilidades para Federer, que, aun sin hacer el partido de su vida, supo liquidar la contienda en su segunda pelota de campeonato. “Es cierto que voy a acordarme mucho tiempo de esas siete bolas de set, pero prefiero decirme a mí mismo que he completado uno de los mejores torneos de mi carrera”, declaró el balcánico. Por su parte, Roger admitió que ahora piensa cada vez más en los 14 “grandes” de Sampras: “Estar ya tan cerca de ese récord a mi edad es fantástico, y confío de veras en poder batirlo”. Dechy repite… junto a su víctima del año pasado
En cuanto al resto de la jornada, el doble femenino tuvo como triunfadoras a dos protagonistas de la final del año pasado, entonces rivales… ¡y ahora compañeras! Nathalie Dechy, que en 2006 se adjudicó el trofeo junto a Vera Zvonareva, cambió a una rusa por otra: Dinara Safina. A la hermana de Marat le fue mucho mejor con la francesa de lo que le había ido con la eslovena Katarina Srebotnik, ya que la pareja franco-gala (7ª cabeza de serie) no pasó por grandes apuros ante las taiwanesas Yung-Jan Chan y Chia-Jung Chiang (5ª), finalistas en el pasado Abierto de Australia, a las que batió por 6-4 y 6-2. Se trata del primer título de Grand Slam para Safina (siete años después de que su hermano mayor conquistase su primer “grande” en Flushing Meadows). Como dato curioso (y meritorio), su asociación con Dechy fue totalmente improvisada, ya que se fraguó apenas dos días antes del comienzo del torneo. Finales júnior
En categoría júnior, el título masculino fue para el lituano Ricardas Berankis (15º), que, sin ceder ni un set en todo el campeonato, derrotó en la final al polaco Jerzy Janowicz por 6-3 y 6-4. No fue una jornada propicia para Polonia, ya que también Urszula Radwanska (2ª) perdió la final de chicas. La hermana pequeña de Agnieszka (la verdugo en categoría absoluta de la defensora del título, Maria Sharapova) no pudo lograr el doblete y, tras haber conquistado la víspera el doble júnior, cayó por 6-3, 1-6 y 7-6 (4) ante la eslovaca Kristina Kucova (que ya se había cargado en cuartos a la temible rusa Anastasia Pavlyuchenkova, vigente campeona y 1ª favorita). (Sportstranslations.com)
Novak Djokovic Roger Federer
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